Descubren una proteína clave para entender el poder regenerativo de las Células Madre

La ciencia despeja nuevas incógnitas respecto a los mecanismos que hacen que las Células Madre mantengan su potencial regenerativo. Un equipo de investigadores del Centro de Regulación Genómica de Barcelona (CRG) han descrito el rol de una proteína, denominada Nanong, clave para el mantenimiento del estado de pluripotencia de estas células, de alto poder regenerativo y que suponen una gran esperanza para la medicina del futuro.

En la investigación, publicada en larevista «Cell Reports», los científicos españoles describen el mecanismo por el que actúa esta proteína y analizan también como otra proteína, la Beta-catenina, participa también en este proceso de reprogramación celular.

La renovación celular es un proceso natural que ocurre constantemente en nuestro cuerpo. El ser humano cuenta con Células Madre que se encargan de generar nuevas células para reponer y renovar las que van muriendo. Las Células Madre dan lugar a células indiferenciadas y pluripotentes, con capacidad para llegar a ser cualquier tipo celular.

Estas células pluripotentes, siguen un camino de diferenciación que las lleva a la especialización dando lugar a células de la piel, neuronas, o cualquier otro tipo celular. Uno de los retos actuales de los científicos es comprender los mecanismos que permiten que las Células Madre puedan diferenciarse o bien mantenerse pluripotentes. Conocer todos los actores responsables en estos procesos es de vital importancia para comprender cómo funcionan las Células Madre y poder así avanzar en medicina regenerativa.

Presente durante todo el proceso

«Sabíamos que Nanog estaba implicado de alguna manera en el mantenimiento de la pluripotencia en Células Madre, ahora sabemos qué mecanismo utiliza y conocemos mejor cómo funciona», explica Lucia Marucci, una de las autoras del trabajo en el laboratorio de Reprogramación y Regeneración Celular del CRG liderado por la investigadora Pia Cosma. La investigadora aclara que «estudiar este proceso nos ha permitido descubrir no sólo el papel clave de Nanog en la reprogramación sino también la dinámica de otra proteína, llamada Beta-catenina.

Ahora sabemos que beta-catenina, igual que Nanog, fluctúa todo el tiempo en la célula y no sólo aparece cuando se activa la reprogramación» añade Elisa Pedone, coautora del trabajo, que ha sido posible gracias al apoyo y la financiación del Human Frontier Science Program y de la UE mediante la ERC Starting Grant.

Un modelo matemático

Para entender y parametrizar la actividad de ambas proteínas, los investigadores del CRG han desarrollado un modelo matemático que ayuda a comprender el comportamiento de estas proteínas en la célula a lo largo del tiempo y en diferentes situaciones, según informan fuentes del CRG. «Estamos delante de un descubrimiento básico sobre el funcionamiento y la dinámica en la reprogramación de Células Madre. Un proceso cada vez más estudiado en el que reside una gran esperanza para la medicina del futuro», precisan portavoces del Centro de Regulación Genómica.

Fuente: ABC.es

Células Madre para enfermedades oftálmicas

Desde que se cultivaron por primera vez hace más de tres décadas, las Células Madre embrionarias se han propuesto como una fuente de células de reemplazo de utilidad en la medicina regenerativa. Pero su plasticidad y su capacidad ilimitada de autorrenovación plantean preocupaciones acerca de su seguridad, incluida la posibilidad de que originen tumores, el posible rechazo inmunitario y el riesgo de que se diferencien en un tipo de célula no deseado.

Ahora un estudio ha demostrado la seguridad a medio y largo plazo del trasplante en la retina de células derivadas de Células Madre embrionarias humanas. Obtenidas a partir de unas células del ojo denominadas fotorreceptores, estas se introdujeron en la retina de 18 pacientes con una enfermedad oftálmica grave. Los sujetos continúan sin presentar complicaciones aparentes después de unos dos años, según el último informe sobre su estado de salud. Las pruebas también indican que la visión de más de la mitad ellos ha mejorado.

Las personas con ciertas enfermedades oculares, como la degeneración macular relacionada con la edad, así como la distrofia macular juvenil, o enfermedad de Stargardt, podrían beneficiarse de los tratamientos con Células Madre. Ello se debe a que el ojo representa un órgano privilegiado desde un punto de vista inmunológico, ya que resulta menos probable que las células trasplantadas sean rechazadas, en comparación con los otras partes del organismo. Dicho tratamiento podría, en teoría, repoblar el ojo con células que han sido destruidas y ayudar de este modo a restaurar la visión.

Pero todavía existen numerosos obstáculos para lograrlo. Entre ellos, llegar a cultivar la suficiente cantidad de esas células en una placa de Petri y asegurar que se conectan a la «maquinaria» existente en el ojo. También inquietan algunas cuestiones de seguridad, a las que se enfrentan todos los estudios con Células Madre, como la posibilidad de que estas proliferen sin control una vez implantadas.

Una recuperación parcial inesperada

En el estudio reciente, Robert Lanza, de Advanced Cell Technologies, Steven Schwartz, del Instituto Oftalmológico Jules Stein, de la Universidad de California en Los Angeles, y sus colaboradores aportan los detalles de los ensayos. Describen los resultados obtenidos en nueve personas con degeneración macular relacionada con la edad y en otras nueve con la enfermedad de Stargardt. A los voluntarios, de edades comprendidas entre los 20 y 88 años, se les inyectó bajo la retina un tipo particular de células. En concreto, las del epitelio pigmentario de la retina (EPR), obtenidas en el laboratorio a partir de Células Madre embrionarias humanas. La EPR, una capa de células en el exterior de la retina que nutre las células de esta, ofrece grandes ventajas en los estudios iniciales de seguridad. Debido a su pigmentación, las células pueden ser «rastreadas»; además, son fáciles de cultivar, manipular y controlar en el laboratorio. La desventaja es que las personas con tales enfermedades sufren una degeneración de la visión en gran parte porque están perdiendo otro tipo distinto de células: los fotorreceptores que detectan la luz en la retina.

Aún así, los resultados obtenidos hasta ahora permiten albergar esperanzas. Después de la intervención, 13 de 18 pacientes experimentaron un aumento en la pigmentación, lo que sugiere que las células trasplantadas habían cumplido su cometido. Los autores informaron también que 10 pacientes habían referido alguna mejora en la visión, un resultado inesperado. «En el mejor de los casos, pensábamos que podríamos evitar la pérdida de visión», comenta Lanza, porque se sabe que las células del EPR contribuyen a mantener los fotorreceptores existentes, en parte al digerir los residuos celulares que estos desprenden. «Nunca esperamos una mejora tan espectacular.» El autor sospecha que las células trasplantadas en realidad restauran la función de los fotorreceptores en estado de latencia.

Ahora algunos grupos, incluido el de Lanza, están intentando trasplantar directamente células fotorreceptoras. Los datos iniciales muestran que tales células, derivadas de Células Madre embrionarias humanas, tienen una enorme capacidad para migrar hacia la retina y restaurar la visión. Sin embargo, son más difíciles de cultivar en el laboratorio, y los ensayos se limitan de momento a los animales. A largo plazo, se espera que la inyección de esas células podría cambiar la vida de las personas que están perdiendo la visión o ya la han perdido del todo.

Más información en The Lancet

Fuente: Science

Nueva vía para regenerar corazones infartados con Células Madre

El tratamiento del infarto es una de las parcelas que ha concentrado más esfuerzos y más esperanzas para aprovechar la capacidad regeneradora de las Células Madre. Sin embargo, desde que en 2001 se ensayó por vez primera, los resultados han sido muy desiguales y siguen estando lejos del uso clínico. El Hospital Gregorio Marañón de Madrid ha presentado este viernes una nueva vía para reparar corazones lesionados que da respuesta a algunos de los grandes problemas detectados en estos últimos 14 años. Ataca a la lesión cuando aún se puede despertar la respuesta regeneradora y emplea las Células Madre adultas del corazón, teóricamente, las idóneas.

La estrategia empleada hasta ahora, que usaba como materia prima de la terapia a Células Madre del propio paciente, obligaba a esperar entre cuatro y ocho semanas para poder procesarlas y tratar al enfermo. Los investigadores han recurrido a células obtenidas de donantes, que pueden ser almacenadas y, así, disponer de ellas en el momento idóneo, entre los 5 y los diez días después del infarto, para inyectarlas a través de la red vascular, de forma que colonicen la zona afectada, impulsen la producción de nuevo tejido y mejoren la función cardiaca.

Esta misma estrategia, probada en cerdos, ha ofrecido “resultados muy buenos”, como traslada a este diario Francisco Fernández-Avilés, el jefe de servicio de cardiología del Gregorio Marañón, tras la presentación este viernes del ensayo en el que participarán 55 pacientes para evaluar la técnica. En su desarrollo han participado la Universidad Católica de Lovaina y el Hospital Saint Louis de París. Además, colaboran una decena de grupos españoles, tanto de hospitales y como de centros de investigación. Entre ellos, la empresa española de tecnología Coretherapix, que ha desarrollado el tratamiento, y que pertenece al Grupo Genetrix, dirigido por la exministra de Ciencia Cristina Garmendia.

De momento, ya se han tratado siete personas cuya evolución es “muy favorable pese a que presentaban una grave afectación del tejido cardiaco”.

La respuesta en la atención al infarto, la primera causa de muerte en hombres, ha evolucionado hasta reducir los fallecimientos del 15% hace 15 años al 5% actual en las áreas de salud con mejor respuesta. Sin embargo, lo más frecuente es que los pacientes desarrollen una insuficiencia cardiaca que les acompañará toda la vida y, en muchas ocasiones, de mal pronóstico, que obligará a reingresos continuos. “Para estos casos, no se vislumbran innovaciones quirúrgicas o farmacológicas en los próximos 10 o 15 años”, explica Fernández-Avilés.

De ahí la esperanza que levantó el tratamiento con Células Madre para evitar o reducir las lesiones que provoca el infarto de miocardio. Pero la terapia regenerativa no es siempre eficaz. Si se aplica de forma inmediata al episodio cardiaco, la inflamación mata a las células regeneradoras transfundidas. Si se aplica demasiado tarde, la cicatriz ya se ha consolidado. Fernández-Ávila explica que existe una ventana que va del quinto al décimo día posterior al infarto. Este es el momento en el que, aunque se hayan destruido las células musculares, “aún se preserva la estructura extracelular que da soporte a las células”, por lo que las Células Madre son capaces de regenerar el corazón, reducir la cicatriz y prevenir una futura la insuficiencia cardiaca.

Frente a otros abordajes, en los que se han empleado Células Madre obtenidas de médula ósea, sangre periférica o grasa, el grupo del Gregorio Marañón emplea Células Madre cardiacas. Por su perfil similar al tejido que tienen que regenerar son las más indicadas. Pero poder hacerlo no ha sido fácil. Este tipo celular es muy escaso y es complejo hacer proliferar cultivos en el laboratorio. Coretherapix lo ha logrado hasta alcanzar las poblaciones suficientes que necesitan los pacientes. En los ensayos, se han transfundido 35 millones de células por enfermo.

En contra de lo que se podía suponer, hasta el momento y pese a tratarse de células con un perfil de compatibilidad distinto, los pacientes no han manifestado muestras de rechazo a las células reparadoras transfundidas.

José Ramón González-Juanatey, presidente de la Sociedad Española de Cardiología, insiste en que “aún está distante” la aplicación clínica de todos estos ensayos que se llevan sucediendo desde principios de la década pasada, aunque admite que, después de haber dado muestras de haber perdido impulso, los trabajos con Células Madre para tratar infartos “se están reactivando”. En todo caso, este cardiólogo es cauto respecto a las técnicas que consisten en la infusión de células sin más. “Yo creo que la vía pasa por ayudar con factores de crecimiento, y más a largo plazo, por conseguir despertar la capacidad autónoma de regeneración del corazón”.

Fuente:

http://elpais.com/elpais/2015/01/30/ciencia/1422623114_901263.html

JAIME PRATS Valencia 30 ENE 2015 – 16:49 CET

CÉLULAS MADRE ¡REVOLUCIÓN!

Que las Células Madre están transformando radicalmente la forma de concebir tratamientos en medicina es algo que todos sabemos y de lo que estamos al tanto gracias a los medios de comunicación. Su potencial y capacidad es tanto que ocupan distintas esferas, caso de la cirugía y medicina estética. El futuro es más que prometedor. Investigamos de mano de uno de los especialistas más prestigiosos, el doctor Vicente Paloma, el poder y beneficios de las Células Madre en el campo de la estética y la belleza.

“Las terapias basadas en Células Madre constituyen el gran avance médico del siglo XXI” afirma el Dr. Vicente Paloma, cirujano plástico y estético del Centro Médico Teknon de Barcelona. En la actualidad existen muchas líneas de investigación en marcha que ensayan nuevas opciones terapéuticas con las Células Madre y ya juegan un importante papel en el tratamiento de diferentes enfermedades o trastornos. “En lo referente a la cirugía plástica y estética, el lipofilling o relleno de grasa propia con Células Madre es una de las técnicas más avanzadas y efectivas en diferentes tratamientos como el relleno de cicatrices, la regeneración de la dermis facial y, sobre todo, en el aumento de mamas y la reconstrucción mamaria”, asegura el Dr. Vicente Paloma.

Hay que tener en cuenta que la grasa está compuesta por adipocitos, que son las células grasas, y por las Células Madre pluripotenciales, que son aquellas con una gran capacidad de regeneración. Este tipo de células suponen una gran revolución en el ámbito de la cirugía plástica.

El potencial de las Células Madre tiene que ver con la capacidad de éstas para transformarse en otro tipo de célula más especializada. Según el Dr. Paloma, “en cirugía plástica las posibles aplicaciones de las Células Madre son muchas y muy interesantes, aunque la mayoría se encuentran en fase de experimentación”.  La regeneración de la dermis facial, que se pierde con los años y que causa descolgamiento y flacidez, la regeneración de tejidos blandos perdidos en accidentes o a causa de alguna enfermedad… son algunas de las posibles aplicaciones de las Células Madre en la cirugía.

Bancos de grasa con Células Madre

El especialista en rellenos de grasa propia con Células Madre, el Dr. Vicente Paloma es uno de los investigadores que actualmente trabajan en este campo: “las Células Madre tienen un gran potencial, y es por eso que estamos interesados en crear un banco de grasa en España para poder estudiar los beneficios de este tratamiento en profundidad”. Para el doctor y su equipo médico del Centro Médico Teknon de Barcelona, los bancos de grasa con Células Madre son un gran avance en el ámbito científico ya que permitirían aislar de forma eficaz el máximo número de Células Madre contenidas en la grasa y así se podrían obtener rellenos altamente enriquecidos para una mayor eficacia de las terapias.

Todos estos elementos convierten las Células Madre de la grasa en un campo de investigación apasionante del que apenas se está empezando a vislumbrar unos resultados prometedores. Se prevé que en un futuro próximo se convertirá en una de las terapias más eficaces para un gran número de cuadros clínicos.

Fuente: Expertos en Estética

Implantes de células madre curan la ceguera a pacientes con enfermedades de retina

Desde que se descubrieran las células madre embrionarias en 1981, se ha investigado intensamente sobre sus aplicaciones para regenerar tejidos, reemplazar las células en pacientes con diabetes e ictus, y tratar trastornos mentales como el párkinson y el alzhéimer. Pero las células madre plantean incógnitas relacionadas con la seguridad, como, por ejemplo, si pueden formar tumores, si se producen reacciones inmunes o si existe algún riesgo de convertirse en tipos de células no deseadas.

Una investigación publicada en The Lancet es la primera prueba de que las células madre pueden resultar seguras a medio plazo en los seres humanos. El estudio describe 18 casos de pacientes con enfermedades causantes de ceguera que, gracias a implantes de células madre en sus ojos, han recuperado la vista.
Debido a su naturaleza ‘inmunoprivilegiada’, el ojo es capaz de tolerar células extrañas sin provocar una respuesta inmunitaria
“Las células madre son capaces de convertirse en cualquier tipo de célula del cuerpo, pero su investigación no ha sido fácil porque implicaba algunos riesgos, como la posible formación de tumores y el rechazo inmunológico”, explica Robert Lanza, autor principal del estudio y jefe científico deAdvanced Cell Technologies (ACT), la empresa estadounidense que ha financiado el estudio. “Como resultado, vemos que los sitios que no producen una respuesta inmune fuerte, como los ojos, se han convertido en la primera parte del cuerpo humano en beneficiarse de esta tecnología”.
Debido a su naturaleza ‘inmunoprivilegiada’, el ojo es capaz de tolerar células extrañas sin provocar una respuesta inmunitaria.
El ensayo se centró en regenerar células de la retina. Se investigó sobre nueve pacientes que padecían la enfermedad de Stargardt, que es hereditaria. Otros nueve pacientes tratados sufrían degeneración macular, asociada a la edad, y oscilaban entre los 21 y 70 años. Tanto la enfermedad de Stargardt como la degeneración macular son las principales causas de ceguera juvenil y adulta en el mundo desarrollado, y hasta ahora no existían tratamientos eficaces para combatirlas.
Los resultados indican que pasados los tres años desde el trasplante,  la mitad de los pacientes recuperaron la visión
Para comparar las mejorías en la visión de los pacientes, únicamente inyectaron células madre en uno de los dos ojos. Así, observaron cómo habían evolucionado unos y otros, y comprobaron que los que no habían recibido células madre no mostraron mejoras visuales similares.
Los resultados indican que pasados los tres años desde el trasplante,  la mitad de los pacientes recuperaron parcial o totalmente la visión. El diagnóstico destaca que no se registraron problemas como rechazo. Algunos de los efectos adversos se asociaron con la cirugía en la retina y la inmunosupresión, pero los investigadores han señalado que no están relacionados con las células madre.
Un paso emocionante
Según Steven Schwartz, coautor principal del estudio y miembro del Instituto Jules Stein (EE UU), “las células madre son una alternativa a la pérdida de visión progresiva en la gente con enfermedades degenerativas. La investigación marca un emocionante paso hacia su uso en el tratamiento de enfermedades que requieran la reparación o el reemplazo de tejidos musculares”.
Para Anthony Atala, director del Instituto Wake Forest, en Winston-Salen (EE UU), “el trabajo de Schwartz y sus colegas es un logro importante, pero el camino para llegar a este punto no ha sido fácil. Desde el descubrimiento de las células madre regenerativas han pasado muchas cosas: debates políticos, éticos y científicos de interés mundial”. Sin embargo, subraya: “Queda mucho trabajo por hacer con las células antes de ir más allá de ensayos experimentales, pero por lo menos avanzamos en el camino”.
Referencia bibliográfica:
Steven D Schwartz et al., “Human embryonic stem cell-derived retinal pigment epithelium in patients with age-related macular degeneration and Stargardt’s macular dystrophy: follow-up of two open-label phase 1/2 studies”,The Lancet 2014

Descubren una proteína clave para entender el poder regenerativo de las células madre

La ciencia despeja nuevas incógnitas respecto a los mecanismos que hacen que las células madre mantengan su potencial regenerativo. Un equipo de investigadores del Centro de Regulación Genómica de Barcelona (CRG) han descrito el rol de una proteína, denominada Nanong, clave para el mantenimiento del estado de pluripotencia de estas células, de alto poder regenerativo y que suponen una gran esperanza para la medicina del futuro.

En la investigación, publicada en larevista «Cell Reports», los científicos españoles describen el mecanismo por el que actúa esta proteína y analizan también como otra proteína, la Beta-catenina, participa también en este proceso de reprogramación celular.

La renovación celular es un proceso natural que ocurre constantemente en nuestro cuerpo. El ser humano cuenta con células madre que se encargan de generar nuevas células para reponer y renovar las que van muriendo. Las células madre dan lugar a células indiferenciadas y pluripotentes, con capacidad para llegar a ser cualquier tipo celular.

Estas células pluripotentes, siguen un camino de diferenciación que las lleva a la especialización dando lugar a células de la piel, neuronas, o cualquier otro tipo celular. Uno de los retos actuales de los científicos es comprender los mecanismos que permiten que las células madre puedan diferenciarse o bien mantenerse pluripotentes. Conocer todos los actores responsables en estos procesos es de vital importancia para comprender cómo funcionan las células madre y poder así avanzar en medicina regenerativa.

Presente durante todo el proceso

«Sabíamos que Nanog estaba implicado de alguna manera en el mantenimiento de la pluripotencia en células madre, ahora sabemos qué mecanismo utiliza y conocemos mejor cómo funciona», explica Lucia Marucci, una de las autoras del trabajo en el laboratorio de Reprogramación y Regeneración Celular del CRG liderado por la investigadora Pia Cosma. La investigadora aclara que «estudiar este proceso nos ha permitido descubrir no sólo el papel clave de Nanog en la reprogramación sino también la dinámica de otra proteína, llamada Beta-catenina.

Ahora sabemos que beta-catenina, igual que Nanog, fluctúa todo el tiempo en la célula y no sólo aparece cuando se activa la reprogramación» añade Elisa Pedone, coautora del trabajo, que ha sido posible gracias al apoyo y la financiación del Human Frontier Science Program y de la UE mediante la ERC Starting Grant.

Un modelo matemático

Para entender y parametrizar la actividad de ambas proteínas, los investigadores del CRG han desarrollado un modelo matemático que ayuda a comprender el comportamiento de estas proteínas en la célula a lo largo del tiempo y en diferentes situaciones, según informan fuentes del CRG. «Estamos delante de un descubrimiento básico sobre el funcionamiento y la dinámica en la reprogramación de células madre. Un proceso cada vez más estudiado en el que reside una gran esperanza para la medicina del futuro», precisan portavoces del Centro de Regulación Genómica.

Fuente: ABC.es

Tratamiento con células madre para contrarrestar efectos del autismo

MONTERREY, Nuevo León.  (Notimex).- La Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL) lleva a cabo un nueva y exclusivo tratamiento a base de células madre con el que se busca contrarrestar los efectos del espectro autista y con ello mejorar la calidad de vida de estas personas y sus familias.

 La doctora Consuelo Mancías Guerra, coordinadora del Banco de Cordón Umbilical, y su equipo de trabajo, iniciaron con este proyecto luego de haber sido aprobado por el Comité de Etica del Hospital Universitario en el segundo semestre del 2012.

 Destacó que este tratamiento ‘consiste en aplicar células de la médula ósea directamente al cerebro a través de la médula espinal para ayudar a que haya una mejor conexión entre las neuronas’, comentó la especialista, quien cuenta con el nivel I del Sistema Nacional de Investigadores.

 ‘Estas células ayudan a presionar a las neuronas funcionales de los pacientes autistas, así, por ejemplo, si se encuentran trabajando 10 neuronas en lugar de 30, las células madre impulsan a esas 10 para que puedan realizar funciones como las de las otras 20′, indicó.

 Refirió que en el proyecto se hace uso de un concentrado de glóbulos blancos, que es donde se encuentran las células madre, y mediante el cual se reinyectan en el cuerpo del afectado.

 Añadió que el uso de células madre en la medicina moderna ha permitido curar o controlar enfermedades del miocardio, el traumatismo medular e incluso el mal de Parkinson.

 ‘Lo que se está haciendo aquí ya ha sido probado previamente. Luego de ver los estudios que se han hecho en otras partes y la forma en que se han desarrollado, podemos extender su aplicación a diversas enfermedades para hacer su tratamiento más ágil’, apuntó.

 Mancías Guerra expuso que esta investigación surgió a partir de un estudio realizado en la Universidad de Carolina del Norte en el cual se les inyectaban células madre del cordón umbilical a pacientes con parálisis cerebral, quienes presentaron notorias mejorías en su estado.

 Refirió que en la UANL se ha podido implementar este proyecto en pequeños pacientes que presentan autismo y los resultados han sido prometedores, según la Escala de Indice de Autismo en Niños (CARS, por sus siglas en inglés).

 ‘Hubo un paciente que registró una escala de 45 puntos, lo que lo situaba en el espectro de un autismo severo, pero después de seis meses en tratamiento, pasó a tener un puntaje de 33 puntos, disminución que se tradujo en una mejor condición de vida, ya que su padecimiento era mucho más benigno o menos severo’, dijo.

 La especialista puntualizó que la profesionalización de este tratamiento está respaldada en el Departamento de Hematología del Hospital Universitario, cuyo director, el doctor David Gómez Almaguer, cuenta con el nivel III dentro del Sistema Nacional de Investigadores.

 Añadió que además ‘estamos protegidos y avalados por una institución que nos está ayudando’, pues si no fuera por la UANL, ‘muchos pacientes no vendrían con nosotros, ya que el reconocimiento que tiene la Institución les da la confianza de que los estudios a que se someterán serán de calidad y sin la intención de lucrar con ellos’.

 Mancías Guerra agregó que para el avance y conclusión de la investigación es necesario tener pacientes que cuenten con el consentimiento de los padres o tutores para someterse al tratamiento y que estos se encuentren entre los cinco y 15 años de edad.

 ‘Los resultados de este método dependerán de qué tan rápido podamos seguir reclutando pacientes. Ese será el tiempo en el que podamos dar una solución a la sociedad, que seguramente seguirá beneficiándose de lo logrado por este método esperanzador’, puntualizó la investigadora universitaria.

Fuente: Diario de Yucatan

Por segunda vez República Dominicana fue sede del II Congreso latinoamericano de Células Madre.

Células Madre Aqui y Ahora, fue el titulo del Congreso 2014 que congregó a mas de 150 médicos latinoamericanos quienes se dieron cita en Bávaro Punta Cana, del 16 al 19 de Octubre.

Esta importante actividad de carácter medico- cientifica  fué organizada por la Sociedad Latinoamericana de Células Madre (SOLCEMA) y contó con importantes conferencistas de fama mundial.

Este congreso fué  declarado de gran interés tanto para las asociaciones médicas dominicanas como extranjeras, ya que tuvo como eje central en las conferencias los últimos avances y resultados obtenidos con las innovadoras terapias y tratamientos con  Células Madre para muchas enfermedades y como técnica de anti envejecimiento.

SOLCEMA, gestora del congreso, es una organización independiente, sin fines de lucro, creada en el año 2012 con el propósito de fomentar el intercambio de información sobre los últimos avances en terapias con Células Madre,así como  informar a toda América Latina sobre los tratamientos disponibles con Células Madre y sus procedimientos de forma científica y regulada a nivel mundial.Esta organización es presidida por el doctor Alvaro Skupin y sus miembros fundadores la doctora Nancy Álvarez, el doctor Vasilis Paspaliaris y el doctor Joseph Purita.

En las instalaciones del Hotel Meliá Caribe Tropical de Bávaro Punta Cana, importantes médicos latinoamericanos entre los que se destacaron,  Kotaro Yoshimura, Diego Correa, Jose Roberto Fernández Viña, Alvaro Skupin , Nancy Alvarez, Robert Wagner, Fabio Castro, Milagros Sánchez, Rosaura Charleman, Silvia Mora, Ruben Hernández, Jerry León, José Iván Lara, Rodrigo Simán , Guillermo Galván, expusieron sus aportes en las diferentes ramas de la medicina que  hoy se benefician con los tratamientos de terapias con Células Madre.