Posible aplicación terapéutica de los exosomas derivados de células madre mesenquimales en la neumonía por SARS-CoV-2

Antecedentes

El brote de un nuevo virus conocido como síndrome respiratorio agudo severo coronavirus 2 (SARS-CoV-2) se ha convertido ahora en el principal problema de salud en todo el mundo. Dado que hasta ahora no se han desarrollado tratamientos antivirales eficaces, el SARS-CoV-2 está afectando gravemente a países y territorios de todo el mundo

Métodos

En la presente revisión, se buscaron artículos en PubMed con los siguientes términos: células madre mesenquimales, exosomas, coronavirus y SARS-CoV-2, ya sea solos o en forma combinada. Las funciones seleccionadas más relevantes fueron los exosomas derivados de células madre mesenquimales y la infección por el virus del SARS-CoV-2.

Resultados

El SARS-CoV-2 podría dañar las células pulmonares e inducir la secreción de diferentes tipos de citocinas inflamatorias. A continuación, estas citocinas desencadenan una inflamación que daña los pulmones y da como resultado el síndrome de dificultad respiratoria aguda letal (SDRA). La principal característica del SDRA es la aparición de inflamación pulmonar, formación hialina, fibrosis pulmonar y edema. Se cree que los exosomas derivados de células madre mesenquimales (MSC-Exo) tienen efectos antiinflamatorios y capacidad de modulación inmunitaria, así como la capacidad de inducir la regeneración de tejidos, lo que sugiere una oportunidad terapéutica significativa que podría utilizarse para la neumonía por SARS-CoV-2 tratamiento. Además, los exosomas pueden servir como biomarcador, sistema de administración de fármacos y vacuna para el tratamiento del paciente con SARS-CoV-2.

Conclusión

MSC-Exo puede servir como una herramienta prometedora en el tratamiento de la neumonía por SARS-CoV-2. Sin embargo, es necesario realizar más trabajos para confirmar la eficacia de los exosomas en el tratamiento de la neumonía por SARS-CoV-2.

Antecedentes

La exploración del coronavirus 2 del síndrome respiratorio agudo severo (SARS-CoV-2) en la ciudad de Wuhan en China se realizó en diciembre de 2019. El SARS-CoV-2 puede transmitirse de persona a persona y propagarse rápidamente a otras partes de China y luego a otros paises. El número de personas con SARS-CoV-2 ha aumentado rápidamente en unas pocas semanas; Al 8 de julio de 2020, se habían notificado más de 11 millones de casos en 213 países y territorios, lo que provocó más de 500.000 muertes y más de 4 millones de personas se habían recuperado [1]. La Organización Mundial de la Salud (OMS) lo reconoció el 12 de enero y lo nombró “nuevo nuevo coronavirus 2019 (2019-nCoV)”; por lo tanto, el coronavirus 2019 (2019-nCoV) y el virus COVID-19 se indican de la siguiente manera: 2019-nCoV es un nombre común y SARS-CoV-2 es un nombre de clasificación para este nuevo virus emergente. Debido al aumento de personas afectadas, las preocupaciones sobre las restricciones de reserva y la comprensión emergente sobre cómo tratar mejor el SARS-CoV-2, los sistemas de salud han establecido cuidados terapéuticos mínimos tanto para la admisión hospitalaria como para la ventilación mecánica [2]. Actualmente, existe una falta significativa de agentes antivirales que podrían usarse específicamente para el tratamiento de la infección por SARS-CoV-2.

Aunque se recomiendan cuidados sintomáticos y de apoyo para las personas gravemente infectadas, las personas con una edad avanzada y comorbilidades como diabetes y enfermedades cardíacas siguen estando en alto riesgo de resultados adversos. Por lo tanto, es urgente encontrar un enfoque terapéutico seguro y eficaz para los pacientes con el virus del SARS-CoV-2 grave caracterizado por una insuficiencia respiratoria aguda grave [3]. Se demostró que las células madre mesenquimales (MSC) y sus derivados, como los exosomas (MSC-Exo), mejoraron considerablemente la inflamación pulmonar y el daño patológico resultante de diferentes tipos de lesiones pulmonares [4, 5]. Se ha demostrado que MSC-Exo alberga diferentes proteínas y ARN que tienen efectos terapéuticos tales como propiedades regenerativas, antiinflamatorias, proangiogénicas, inmunomoduladoras y antifibróticas en los tejidos dañados [6,7,8]. Sobre la base de estas pruebas, en esta revisión, nuestro objetivo fue discutir la posible aplicación terapéutica de los exosomas en la infección por el virus SARS-CoV-2.

Coronavirus

Los coronavirus son virus cerrados, con forma de esfera o pleomórficos, que contienen un genoma de ARN de sentido positivo de una sola hebra, que es el más largo entre los virus de ARN [9]. Pertenecen a una gran familia de virus que es la principal causa de resfriado común e infecciones graves, como el síndrome respiratorio de Oriente Medio (MERS) y el síndrome respiratorio agudo severo (SARS) [10,11,12]. Antes de la reciente pandemia, se han documentado seis tipos de especies de coronavirus que inducen enfermedades respiratorias humanas [13].

Fuente: Steam Cell Therapy & Research

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