Células Madre mesenquimales: una nueva pieza en el rompecabezas del tratamiento con COVID-19

Felipe Saldanha-Araujo1,2, Emãnuella Melgaço Garcez3, Amandda Evelin Silva-Carvalho1 y Juliana Lott Carvalho3,4 *

  • 1 Laboratorio de Hematología y Células Madre, Departamento de Ciencias de la Salud, Universidad de Brasilia, Brasilia, Brasil.
  • 2 Laboratorio de Farmacología Molecular, Departamento de Ciencias de la Salud, Universidad de Brasilia, Brasilia, Brasil.
  • 3 Laboratorio Multidisciplinario de Biociencias, Facultad de Medicina, Universidad de Brasilia, Brasilia, Brasil.
  • 4 Programa de Ciencias Genéticas y Biotecnología, Universidad Católica de Brasilia, Brasilia, Brasil

COVID-19 es una enfermedad caracterizada por una fuerte respuesta inflamatoria en casos severos, que no responde a la terapia con corticosteroides. En el contexto del brote actual de COVID-19 y las brechas de información crítica con respecto a la enfermedad, se están investigando varias estrategias terapéuticas diferentes, incluido el uso de células madre.

En el presente manuscrito, proporcionamos un análisis de la lógica subyacente a la aplicación de células madre para manejar COVID-19, y también un compendio integral de los 69 ensayos clínicos en curso en todo el mundo con el objetivo de investigar la aplicación de células madre para tratar COVID-19. Aunque los datos aún son escasos, ya es posible observar el protagonismo de China en las pruebas de células madre mesenquimales (MSC) para COVID-19. Además, es posible determinar que los esfuerzos actuales se centran en el uso de múltiples infusiones de altas cantidades de células madre y productos derivados, así como reconocer los resultados positivos obtenidos por grupos independientes que publicitaron los beneficios terapéuticos proporcionados por tales terapias en 51 Pacientes con COVID-19. En un campo de ritmo tan rápido, los estudios sistemáticos y el metanálisis actualizados ayudarán a la comunidad científica a separar la exageración de la esperanza y ofrecer una posición imparcial a la sociedad y los gobiernos.

Introducción

En diciembre de 2019, el mundo fue testigo de los primeros informes de pacientes que presentaban neumonía en la ciudad de Wuhan, China (1). Poco después, los estudios de secuenciación del genoma demostraron que tales casos estaban asociados con un nuevo coronavirus, llamado CoronaVirus 2 del síndrome respiratorio agudo severo (SARS-CoV-2). La enfermedad causada por dicho virus se denominó enfermedad por coronavirus 2019, o simplemente COVID-19 (2).

La pandemia de COVID-19 ha desconcertado a los gobiernos, los sistemas de salud y también a los científicos. Aún así, los formidables desafíos de comprender la biología del SARS-CoV-2 y la fisiopatología del COVID-19, para desarrollar protocolos eficaces de tratamiento e inmunización, han llevado a una rápida movilización mundial de la comunidad científica. Se han publicado innumerables estudios y artículos de posición sobre COVID-19 y se espera que se expandan rápidamente.

Las células madre constituyen activos importantes para experimentos libres de animales, proporcionando alternativas más económicas y éticas a los estudios en animales. En este sentido, los artículos científicos ya han descrito la aplicación de células madre para generar nuevos datos sobre varios aspectos del SARS-CoV-2 (3), similar a lo que se ha hecho con otras enfermedades virales en el pasado (4). Además de la posible aplicación de células madre en la investigación básica, estas células también son herramientas atractivas para la inmunomodulación, como lo demuestran nuestro grupo y otros (5–12), así como la regeneración de tejidos, con una gran cantidad de conocimiento acumulado sobre mecanismos subyacentes de acción y décadas de experiencia clínica, como lo demuestran nuestro grupo y otros (13-18). Está bien establecido que las células madre mesenquimales (MSC) pueden controlar las funciones de la mayoría de las células inmunes, si no todas, y que tales efectos se producen a través de una red de mecanismos que incluyen el contacto directo entre células y la secreción de factores solubles con inmunosupresores. función (19, 20). Por lo tanto, las MSC pueden ser herramientas prometedoras para el tratamiento de trastornos que implican la desregulación del sistema inmunitario, que puede ser el caso de COVID-19.

En el contexto de la pandemia mundial de COVID-19, se han iniciado ensayos clínicos, aunque todavía falta mucha información necesaria sobre la enfermedad. Se han registrado más de 1.700 estudios clínicos en todo el mundo, centrados en investigar COVID-19 e intentar validar nuevos regímenes terapéuticos, protocolos de inmunización y estrategias antivirales (Plataforma de Registro de Ensayos Clínicos Internacionales de la Organización Mundial de la Salud). Entre ellos, 69 implican el uso de células madre y productos derivados de células madre.

En el presente manuscrito, proporcionamos un análisis actualizado de la justificación y los estudios actuales que involucran la aplicación clínica de células madre para manejar COVID-19. Aunque los datos aún son escasos, ya es posible determinar el estado del arte, los principales grupos dedicando esfuerzos en el tema, y ​​también las perspectivas a corto plazo para el manejo de COVID-19 utilizando células madre.

Covid-19 Fisiopatología y la justificación del uso de células madre
Los coronavirus se aislaron por primera vez de los pacientes con resfriado común por Tyrrell y Bynoe en (21).

Fuente: Frontiers

Compartir

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on whatsapp